Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres son cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué. Rudyard Kipling.
Durante la primera consulta, cuándo usted acude al osteópata con su mascota, se hace la historia clínica.
* Al principio se hacen una serie de preguntas para determinar el cuadro clínico que presenta el animal.¿Qué le ocurre?, ¿Desde cuándo?, ¿Cómo son las características de su problema: Cojera, dolor, dificultad para hacer algún movimiento...?
Los análisis, radiografías y demás pruebas diagnósticas que aporte en la visita serán valoradas también para poder precisar mejor el problema.
* En una segunda fase se comienzan a buscar por palpación las "lesiones osteopáticas" o también llamadas disfunciones osteopáticas, que son pérdidas de movilidad de alguna parte del esqueleto. Estas disminuciones de movilidad o bloqueos se mantienen en el tiempo por el aumento de tensión de los músculos profundos que intervienen en el mantenimiento de la postura, lo que produce un fallo en el movimiento armónico, dando lugar a cojeras, imposibilidad para saltar, dificultades al andar por terreno irregular etc.
* Por último, durante la sesión de osteopatía, esas disfunciones que se encuentren son tratadas con diferentes métodos, dependiendo de las características del animal y de las propias de la lesión:
- Técnicas estructurales.- Son movimientos rápidos y controlados, de alta velocidad y baja amplitud, en la articulación, que pueden provocar un "chasquido" característico.
- Técnicas funcionales.- Son maniobras mas suaves pero no por ello menos efectivas de manipulación de tejidos: técnicas miotensivas, de escucha activa, normalización sacro-craneal, etc.
- Técnicas fisioterápicas.- Masaje, estiramientos, ejercicios propioceptivos, electroterapia, hidroterapia, etc.
Después de la consulta hay un periodo variable de tres a siete dias, en que el sistema nervioso vegetativo reacciona. Sobre este sistema es sobre el que hemos actuado durante la sesión, para resolver el problema y su reacción es imprevisible y propia de cada organismo. Es importante tomar nota de los síntomas que aparezcan después de la sesión, para ajustar el tratamiento en las siguientes sesiones, si son necesarias.
Durante la semana siguiente a la sesión hay que dejar descansar a la mascota. No se trata de tener al animal encerrado, sino de disminuir el ejercicio habitual e ir introduciéndolo otra vez progresivamente
